DOCUMENTO 3
 
"VALORES, SIGLO XXI"

 

Revista de pastoral juvenil. Nº 380.Febrero 2001. Ed. ICCE.

 
 
 

1.- VALORES DEL SIGLO XXI. DESDE LA EXPERIENCIA.

(Francisco Sánchez Hermosilla)

En educación, en relación con los jóvenes, en el tiempo libre, faltan figuras intermedias y no sirven las figuras clásicas.

A- "TIO ENROLLADO"

Alguien que conecta con ellos. Aquel en el que se descubren más líneas de semejanza que de diferencia. Se describe a la persona que es capaz de escucharlos, de compartir con ellos momentos de alegría y de soledad, momentos de diálogo y de diversión. El adulto dispuesto a sentarse o a salir, a compartir y a escuchar.

El que se enrolla bien es el que está cerca de sus planteamientos básicos, aunque no los comparta. Comparte más ambientes, lugares. Se le permite la crítica, siempre que no sea condena total.

B- "TIO LEGAL"

La persona a la que se le venir, la que habla con franqueza, la que en un diálogo abierto no esconde sus intereses y es capaz de expresarlos.- No es el “maestro” o es el “padre”, sino la que se situa de igual a igual, aportando casi tanto como recibe, capaz de comprender, con la que pueden contar en tiempos malos.

VALORES QUE APORTAN LOS JÓVENES

SOLIDARIDAD: Suele ser puntual, ante una necesidad urgente o ante el problema diario. Son pocos los que convierten esa solidaridad en movimiento constante, o condición de su propia vida. Nace más del corazón, que de la racionalidad.

SINCERIDAD: Se expresan los jóvenes con sinceridad. Decir su opinión, la del corazón, les deja al descubierto, y aparecen esas aptitudes poco reflexivas. Piensan cosas que después no son capaces de vivir. Incoherencia.

CAPACIDAD DE DIALOGO: Lo que les gusta a los jóvenes es hablar, a tiempo y a destiempo, hablar y hablar, de cosas intrascendentes, de cosas importantes,... Esos largos diálogos de la noche, de la tarde, que los adultos no entendemos, tienen su sentido porque son expresiones de igualdad, de vidas similares, ponen su vida en juego. No es tiempo de “confesores”, sino de iguales. Cuentan su vida si tú cuentas la tuya. El diálogo es difícil sin estos planteamientos. Más si es profundo.

LIBERTAD: Valor fundamental, pero valor más vivido que sentido. Libertad que a veces carece de crítica y se construye sobre el estado de bienestar. No entienden los condicionantes. Quieren ser libres para elegir, pero, al hacerlo, no quieren renunciar a nada. Ahí radica su gran problema.

PLACER: Frontera entre valor-contravalor. Los jóvenes actúan por placer. Si en un tiempo la palabra clave era “me apetece”, hoy es “me gusta” o “ no me gusta”. Para ellos no da placer lo que exige esfuerzo, lo que supone trabajo o renuncia.

VALORES QUE NO ENTIENDEN (Contravalores)

PACIENCIA: Los jóvenes no entienden la paciencia. La inmediatez de las cosas, lo diario, lo práctico no deja paso a la espera, a sentarse a reflexionar o a dar tiempo al tiempo. La vida se resuelve sobre la marcha. Las cosas se programan y se viven en el día a día. Eso significa igualmente que cada día tiene que obtener los resultados programados y que el esperar muchos días no encaja en el planteamiento. No existen proyectos a largo plazo.

FIDELIDAD: Ser fiel es un obstáculo para la libertad. No sólo pareja, sino planteamientos, ideas.

COMPRENSIÓN: La comprensión es la capacidad de entender a los otros y de esperar en los otros. De meterse en su piel. Los jóvenes, muestran su “radicalidad”,
que no es otra cosa que incomprensión. Carecen del sentido de la historia. Han conocido un mundo de movimientos rápidos, de grandes cambios, pero no han entendido el proceso por el que se ha llegado a ello. ¿Cómo es posible comunicarse sin ordenador, jugar sin juegos electrónicos, vivir sin dinero o ahorrando?.

OPTAR/OPCIONES: Tomar una opción clara, elegir una cosa u otra es un asunto altamente difícil. Elegir y optar es siempre renunciar a otra cosa, y lejos de su mente renunciar a nada. ¿No es posible llevarlo todo hacia adelante? Ese es su empeño, no clarificar sus opciones para no sentirse obligados a decir que han dejado algo por el camino. Ambigüedad de vida. Para ellos, es posible hacer cosas distintas e incompatibles en distintos días y en distintas horas sin encontrar en ello contradicción.

VALORES DE LOS QUE PASAN

“ Pasar “ es indiferencia, aunque casi siempre es incomprensión.

PROYECTOS DE FUTURO: Pasan de plantear las cosas más allá de un mes, una semana, un día. El mundo en el que viven les ofrece tantas ventajas, tantas comodidades y, a la vez, tan pocas perspectivas que se sienten incapaces de ir más allá.

TOLERANCIA: Los jóvenes son tolerantes, aunque no supone la comprensión sino el dejar hacer. “Cada uno hace lo que quiere” es el lema. Pero cuando lo que los otros quieren no coincide con los planteamientos personales o grupales se produce el rechazo.

VALORES PERMANENTES PERO AMBIGUOS

RELIGIÓN: En general, aprecian los valores religiosos. El problema surge con la institucionalización religiosa, con la Iglesia establecida, por un clero mayor que carece de lenguaje cercano y de aliento. Es una religión sin compromiso social. Una religión personal que corre el riesgo de ser sólo una relación con un Dios que me interesa, desde la que es posible hablar, dialogar. Una religión intimista, más al aire de uno mismo. En esa relación personal que establecen con su “Dios” no hay mediaciones. No existe una conciencia social del cual o una responsabilidad ante el cual presente. Surge la religiosidad popular, que hay que encauzar.

LA SEXUALIDAD: Nunca los jóvenes han gozado de tanta información, de tantos medios. Se respetan y se toleran otras opciones, pero se comprenden con dificultad. La sexualidad, o mejor, las relaciones sexuales, no pasan de ser o bien un pacto o un acuerdo de puro placer, sin perspectivas de futuro. Muchas veces la “locura” de un amor, casi siempre pasajero, no admite una reflexión previa. En otras ocasiones, la perspectiva de solo una noche o un día, o de una interminable semana, hace perder la perspectiva de un amor a largo plazo.

Un contravalor: EL DINERO: Una sociedad que malcría a sus jóvenes no puede esperar de ellos valores que no transmite. El dinero hace libre, y nadie está dispuesto a renunciar a él. El único proyecto de futuro es tener dinero, porque es la única posibilidad de estabilización. Se asombran ante quien no lo aprecia, o no lo incluye como un valor fundamental en su vida, de aquel que trabaja sin recibir nada a cambio.

2.- TIPOLOGÍA DE LOS JÓVENES ESPAÑOLES BASADO EN SUS SISTEMAS DE VALORES.

(Javier Elzo. Informe Santa María)

Los jóvenes del grupo 1º, sociológica y estadísticamente hablando, tendrán poco eco social. Irán dejando el paso a los libredisfrutadores, uno de los grandes modelos de la juventud en la España de fin de siglo, el de los jóvenes que viven para la fiesta.

La dimensión religiosa institucional, católica en España, irá clarificándose, decantándose hacia formas más minoritarias. Más que hablar de reconstrucción de lo religioso, dentro de poco habrá que hablar de construcción de la dimensión religiosa
de los jóvenes, lo que supondrá al menos durante un periodo no muy corto de la historia, unas cotas de singularidad y minoría social.

Grupo 1º: ANTIINSTITUCIONAL (5%)

Se define por legitimar y justificar sus comportamientos violentos. Poca confianza en las instituciones. Conceden poca importancia a la familia, al trabajo, a la vida digna y moral, a los estudios, justifican el aborto, el suicidio, la eutanasia, el divorcio. Justifican emborracharse a propósito, no pagar el bus, tomar drogas, aventuras extramatrimoniales. Son los que menos aceptan a inmigrantes y extranjeros. Más chicos.

Grupo 2º: ALTRUISTA, COMPROMETIDO (12,22%)

Más chicas. Son los que en más alto grado consideran la religión como algo relativamente importante en sus vidas. Conceden importancia a la familia, al trabajo, a llevar una vida moral digna, a los estudios. Son los que menos valoran el hecho de ganar mucho dinero y llevar una vida sexual satisfactoria.

Grupo 3º: RETRAÍDO SOCIAL (28,3%)

De extracción social algo más bajo que la media. Son los más jóvenes y los que en menor grado están estudiando. Al retraimiento social se une el retraimiento personal. Los que menos leen, los que menos asisten a conferencias. Están algo más sensibilizados por los problemas de pobreza, marginación y medio ambiente.

Grupo 4º: INSTITUCIONAL. ILUSTRADO (29,67%)

Un joven que tiene la máxima confianza en las instituciones públicas. Realiza y participa en diversos actos culturales, lee, maneja el ordenador. Dicen estar contentos con la vida, y manifiestan en mayor grado tener libertad para escoger sus opciones preferenciales. Es abierto al mundo. Es uno de los perfiles del mero joven.

Grupo 5º: LIBREDISFRUTADOR (24,68%)

Colectivo de edad ligeramente superior a la media, con predominio masculino y mayor presencia entre los jóvenes de las grandes ciudades, con dinero en el bolsillo. Para ellos, lo esencial en su vida es “andar por libre”. Valoran ganar dinero, llevar una vida sexual satisfactoria, estar con sus amigos y conocidos, así como el tiempo libre y el ocio. Son antiinstitucionales, aunque en menor medida que los del 1º grupo. Su lugar de socialización son los amigos. Grandes consumidores de alcohol y drogas.

 


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